Aves carnívoras: todo lo que debes saber

En el mundo de las aves no existen ejemplares que resulten más imponentes y que transmitan una sensación de majestuosidad como las aves carnívoras. En líneas generales, las aves carnívoras se desempeñan en la naturaleza como proficientes cazadores de distintos tipos de animales vertebrados.

Sus presas varían en función de la especie de ave carnívora de la que estemos hablando, pudiendo incluirse en su menú mamíferos, aves, reptiles, anfibios y/o peces. De pendiendo de la especie, estas pueden llegar a alimentarse exclusivamente de la caza o incluir la carroña.

Características generales de las aves carnívoras

Existe una amplia variedad de aves que incluyen en mayor o menor grado carne en sus dietas, no obstante, estamos acostumbrados a pensar solamente en gavilanes, azores, águilas, lechuzas y buitres como las únicas carnívoras.

En realidad, la definición de cualquier animal como carnívoro implica que este incluye una dieta preferentemente a base de las carnes de otros animales. Ahora bien, si son cazadores especializados en un tipo de presa o esta representa el grueso de su alimentación, se aplica una denominación mucho más concreta. Algunas de estas clasificaciones son:

  • Piscívoros: animales especializados en la casa y consumo de peces. En las aves tenemos como ejemplos al martín pescador, las garzas, las gaviotas, las águilas pescadoras, etc.
  • Insectívoros: animales que están especializados en comer insectos. En el mundo de las aves abundan ejemplos de insectívoros como el gorrión, el estornino, el pájaro carpintero, el ruiseñor, las golondrinas, entre muchas más.
  • Moluscívoros: estos son animales dedicados al consumo de moluscos teniendo como exponentes entre las aves al milano caracol y los ostreros.

Formas en las que las aves carnívoras consiguen su alimento

A pesar de las particularidades en la dieta antes señaladas, las aves carnívoras suelen alimentarse de diversos tipos de presas, incluyendo la carroña. En el caso de las cazadoras se han registrado el empleo de diversas técnicas que les permiten atrapar a su fuente de carne, entre estos destacan:

  • Elevación lenta en la cual las aves aprovechan su visión agudizada para dar con presas debajo de ellas. Al momento del ataque se dejan caer en picada a grandes velocidades para sorprender a la víctima y minimizar el riesgo y aumentar la efectividad del ataque. Esto es muy común en aves de rapiña como águilas, halcones, gavilanes, milanos, azores y similares.
  • Asechar silenciosamente y muy quietos desde una posición privilegiada para asestar un golpe rápido y preciso sobre la presa a corta distancia. Esta técnica la aplican aves como algunas garzas y el martín pescador. Al estar quietos por largo tiempo, presas como peces y anfibios no distinguen el peligro que se cierne sobre ellos hasta que resulta muy tarde.
  • Empleando el olor o el sonido de las presas para ubicarlas en entornos donde la luz no favorece la cacería. El mejor de este tipo de técnica son, desde luego, las lechuzas y búhos, aves que cuentan con un sistema de localización de sus presas por sonido tan efectivo que les permite cazar en situaciones de completa ausencia de iluminación.
  • La acometida de oportunidad contra otras aves o depredadores, con el fin de hacerse de un trozo de presa o con su totalidad. Es posible que el ave que aplica esta técnica recurra a un acoso incesante hasta obtener lo que desea. Ejemplos claros de estas maniobras las vemos en las fragatas, gaviotas y albatros.
  • Observación y ataque desde una distancia media y/o larga. Acá el ave suele esperar el momento propicio para lanzar una acometida contra la presa. Luego de ocurrido el ataque, el ave vuelve al mismo sitio de observación para devorar a la presa o preparar un nuevo ataque si este fue fallido.

Forma más común de alimentación en buitres

Muchas aves carnívoras han adoptado diversas técnicas para hacerse con su alimento. En el caso de las aves que consumen carroña estas suelen esperar por la matanza de otros animales para hacerse con los despojos. Para los carroñeros, lo importante es hacerse rápidamente con un buen bocado del cadáver antes que otros carroñeros más grandes los espanten. Este comportamiento es bastante común entre buitres, cuervos, urracas y algunas aves de rapiña como el águila calva.

Migración en las aves carnívoras

Se estima que el primer evento de migración de las aves carnívoras ocurrió entre hace 14 a 12 millones de años. A través de estudios biogeográficos se pudo establecer que el origen de ciertos clados de aves carnívoras se dio desde las áreas tropicales del hemisferio sur. Esto es especialmente aplicable al clado de las aves rapaces Accipitridae.

El fenómeno migratorio desde las áreas cálidas de las zonas meridionales hacia zonas más frías coincidió con el desplazamiento migratorio de otras especies de aves, proceso que resulto paulatino. Así mismo, los estudios han arrojado luces sobre otras motivaciones en la migración de las aves carnívoras y es, precisamente, el elemento alimenticio el que apunta a la principal motivación. Sin embargo, esto último requiere de más avances en la investigación para ser concluyente.

Dimorfismo sexual

Entre las aves carnívoras, al igual que otros tipos de aves se presentan diversos tipos de dimorfismo sexual, el cual se suele explicar por los patrones de selección de parejas para el apareamiento. En todo caso, las propuestas que apuntan a dimorfismo sexual por motivos ecológicos en las aves carnívoras no suelen tener un amplio respaldo por las dificultades inherentes a su comprobación.

El dimorfismo sexual en este tipo de aves se puede vincular en muchos casos a los criterios de selección intrasexual, dado al hecho que muchas hembras compiten por áreas de nidada óptimas, mientras que los machos buscan cotos de caza apropiados para sostenerse a sí mismo y a sus crías.

En términos particulares, dentro de las aves de rapiña se presenta un dimorfismo sexual inverso, esto quiere decir que las hembras suelen ser de mayor tamaño que los machos. Una explicación a este fenómeno es que los machos pequeños requieren una menor cantidad de alimento, mientras que una hembra más grande es capaz de dedicarse a la crianza de un número mayor de crías.

Clasificación de las aves carnívoras

Las aves carnívoras son animales vertebrados cuyos cuerpos, en la mayoría de los casos, están adaptados para volar. Las aves carnívoras, al igual que otras aves, cuentan con la capacidad de conservar una temperatura estable gracias a su metabolismo, el cual les exige un constante consumo de alimentos.

El pico de las aves carnívoras, al igual que sus lenguas y patas se encuentran adaptadas a su tipo de alimentación y entorno en el que viven. Sus picos sirven de herramientas para atrapar, desgarrar o despedazar a sus presas.

En lo que respecta a las patas estas cuentan con funciones variadas, en las aves de rapiña vemos como las garras sirven para dar muerte a las presas. Mientras que en aves piscívoras las patas son cruciales para moverse adecuadamente en el entorno acuático.

Casi todos los principales órdenes de aves podemos encontrar especies carnívoras, aunque hay algunos órdenes como el de los falconifomes, representado por las águilas, halcones y similares, así como el de los strigiformes, que reúne a los búhos y lechuzas, que son netamente carnívoros.

El principal sentido usado por las aves carnívoras para cazar es la vista. De aquí que muchas poseen ojos que le permiten ver con detalle el movimiento a largas distancias. No obstante, especies en entornos oscuros o con hábitos nocturnos se basan en sistemas de localización alternos como el sonido, poseyendo oídos muy finos. Por otro lado, el olfato es el principal sentido usado por ciertas rapaces como los buitres para encontrar su fuente de alimento.

Las aves carnívoras más conocidas y populares

Entre el universo de las aves carnívoras encontramos que las más populares son las de rapiña. A continuación te mostramos algunas de ellas:

  • La lechuza común y los búhos son dos de las aves de presa nocturnas más populares del mundo. Cuentan con una visión impresionante que les permite aprovechar hasta el menor haz de luz, pero más sensacional es su sistema de audición capaz de percibir los pasos de los ratones más sigilosos.
  • Las águilas representan la majestuosidad y poder de las aves de presa. Las hay repartidas en todo el globo. Su aspecto regio se ha vinculado desde la antigüedad con la realeza, simplemente basta con recordar elementos iconográficos y simbólicos con el imperio romano. De estas el águila real (Aquila chrysaetos) es una de las más difundidas.
  • Aunque es de un tamaño pequeño, el halcón peregrino (Falco peregrinus), cuenta con el registro de velocidad más impresionante para un vertebrado. Puede alcanzar los 320 kilómetros por hora en sus ataques en picada.
  • El búho real (Bubo bubo) es desde luego una figura clásica dentro del imaginario colectivo del entorno euroasiático. Este animal es bien conocido desde la temprana Edad Media, siendo identificado claramente en los bestiarios de la época.
  • El Gypaetu barbatus, mejor conocido como el quebrantahuesos tiene este nombre por tomar los huesos de cadáveres que luego deja caer desde una enorme altura para acceder al tuétano.

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